Programas de trabajo Well-fit
- Nuestra experiencia nos indica que el éxito de nuestro circuito en un centro deportivo radica:
1. En la utilización de las máquinas Bermuda para los programas de trabajo Well-fit diseñados a este efecto.
2. En la formación e información de los instructores, así como en sus aptitudes en términos de comunicación hacia el alumnado y actitudes de respeto hacia el propio concepto.
3. De la correcta instalación y ubicación de las máquinas en el espacio adecuado para practicar el concepto.
Es evidente que llevar a término estas premisas requieran de un fuerte compromiso por parte de los instructores de Well-fit, de los directores de centro, de la entidad transmisora en este caso nuestra corporación.
La implantación del concepto Well-fit momento crucial para un buen funcionamiento de esta actividad comienza con una correcta formación de los instructores y desde este momento la involucración de la dirección, esta determinación marcará sin duda parte del éxito o fracaso de la actividad, en ocasiones la dirección ocupada en la apertura del centro o en la gestión global del centro pierde la visión del paso tan importante que significa este momento concreto que es la correcta transmisión
de la idea.
También hemos podido observar casos donde aunque sí se pudo hacer una correcta formación y que durante un tiempo se implantó la actividad, en el transcurrir del tiempo no se supo vertebrar o llevar a cabo la sistematización de las clases, los instructores cambiaron y otras formaciones no siguieron, la motivación bajó, las formas se perdieron,...
En estos años hemos conocido a directivos muy satisfechos y agradecidos por haberles ayudado a promover una nueva actividad en sus centros, por haberles estimulado e inyectado grandes dosis de motivación con este nuevo concepto de clases dirigidas, por haber sido capaces de generar ideas y sacar provecho y rentabilidad a espacios infrautilizados.
¿Por qué de estas diferencias entre centros? Hablamos de una misma herramienta, de un mismo espacio 40/50 m2 de un mismo curso de formación, de una misma idea y transmisión.
¿Cuáles son los distingos o rasgos diferenciales entre el éxito o fracaso?
Esta pregunta me lleva a una posible correcta respuesta que encontré años atrás en otro tipo de concepto que el well-fit y este fue el del ciclo -indoor. Ambos no dejan de tener rasgos comunes y por lo tanto vivencias similares, muchos de los centros que se instalaron con ``Spinning´´ marca líder del mercado en la época en ciclo-indoor, mostraron rasgos similares, resistencias por parte del centro en las formaciones, incorrectas implantaciones, escasa formación de los instructores, inexistencia de formaciones contínuas, los instructores formados dejaban el centro y estos eran remplazados por otros no formados o en el mejor de los casos por una simple transmisión ``in situ´´. Hoy aún debemos oír que pese a la masiva demanda del mercado y tiempo de permanencia del ciclo- indor la típica
frase de `` yo lo puse y no funcionó´ damos gracias que una demanda masiva de esta actividad acalla muchas de las voces que en el pasado solo apuntaban del dedo a la actividad cuestionando su efectividad, su transitoriedad, su rentabilidad, ni un solo momento cuestionaron su falta de estrategia para mantener a los clientes, las barreras que supone la novedad, las resistencias al cambio, las inversiones a realizar para mantenerse en activo, la creencia en la actividad, la rigurosidad en las acciones que debiera tener el profesional cuando se enfrenta a un nuevo reto.
En well-fit y otros circuitos ha ocurrido y está ocurriendo lo mismo, generalmente una mala implantación con poca o escasa formación puede derivar en una comunicación fragmentada de la idea, signos claros de una visión miope del nuevo negocio donde las resistencias se establecen simplemente por ser una novedad, el desgaste ante el esfuerzo que en los centros pioneros produce el mencionado cambio, esto en gran parte hace que finalmente se deje la atribución de recursos humanos a esta actividad y que ante la poca afluencia de clientes en la sala el directivo pase de la utilización del concepto well-fit a la simple herramienta bermuda convirtiéndose esta misma en una aunque bella solitaria ``máquina´.
Esta exposición no es más que un indicador fruto de las experiencias vividas tras diez años de trabajo con nuestro concepto, análisis de centros existentes y nuestra propia reflexión y que en consecuencia nos lleva a decir que en gran parte el éxito o fracaso del concepto pasarán por los siguientes puntos:
- Correcta elección del centro donde se instaure el concepto todos lamentablemente no son ``aptos´´ para la implantación de un circuito.
- Cultura del centro localizada hacia ``el cliente´´ buscando la retención del mismo, sistemas CMR.
- Compromiso de la dirección del centro.
- Seguimientos exhaustivos (por una entidad externa) de los objetivos fijados en términos de implantación, culturización y standardización de sistemas CMR.
- Formación continúa del personal docente y frontera.
Siendo estos puntos vitales en el éxito o fracaso de los centros con instalaciones ``well-fit ´´
- Coatching de nuestra corporación hacia el centro asegurará la implantación del concepto, las formaciones continuas, la correcta gestión de su sala, y la rentabilidad de su inversión.
